Tarquino y Lucrecia
Año 1570
Oleo sobre lienzo 114 x 100 cm
Museo:Fitzwilliam Museum
Estilo:Renacimiento Italiano
El episodio de la violencia ejercida por le principe etrusco Tarquinio sobre Lucrecia, la joven esposa de Colatino, narrado porLivio y por Ovidio, fue obljetivo de tres cuadros de Tiziano, todos ellos pertenecientes a sus últimos años de vida: el primero realizado para Felipe II, hoy en el Fitzwilliam Museum de Cambridge; el segundo, una variante del anterior en la cual interviene de manera considerable el taller, conservado en el Musée des Beaux-Art de Burdeos; el terecero, el lienzo de Viena. Com en otros casos, Tiziano ofrece del mismo tema una versión oficial, la realizada para el rey de España, en la cual representa la tragedia remitiéndose el relato de Livio y cuidando la descripción de los detalles con la maxima perfección pictórica; despues una versión "privada" en la cual abandonó la descripción por memorizada del ambiente y se centró en los aspectos psicológicos y emotivos de la escena.
Las dos figuras de Tarquino y Lucrecia son descritas, en el lienzo vinés, desde un punto de vista cercano y situadas en un ambiente neutro y plano, en lo esencial privado de coordenadas espaciales. Lucrecia, que aqui aparece vestida, a diferencia de la mayor parte de las versiones pictóricas del episodio, parece salir de la nada, a laaltura del margen inferior del cuadro, y se opone a la violencia de Tarquino con una viváz torsión que la hace inclinarse hacia el comtemplador. El principe estrusco se arroja violentamente sobre la joven, sujentándole del brazo derecho con la mano izquierda y blandiendo con la otra el puñal.
El tono cromático de la pintura es apagado y el color está extendido con pinceladas abiertas, densas y deshechas. Algunos detalles, entre ellos la pincelada de color pastoso del costado de Tarquino y del costado y la manga de Lucrecia, parecen indicar que el cuadro no llegó a concluirse. Pero, dado que éste está concebido en el estilo impresionista e inacabado de la producción final de Tiziano, es probable que quedara interrumpido cuándo solo faltaban las últimas veladuras del acabado ( Feleischer).
Maribel Alonso Perez
07 abril 2012
Dama enseñando el pecho
Autor:Tintoretto (El)
Fecha:1545 h.
Museo:Museo del Prado
Características:61 x 55 cm
Material:Oleo sobre lienzo
Esta joven mostrando los senos se ha identificado
habitualmente con Marietta Robusti, la hija del pintor,
también dedicada al mismo oficio en el que obtuvo una
preciada fama siendo conocida como la Tintoretta.
Algunos autores, por el contrario, piensan que se trata
del retrato de la famosa cortesana veneciana Verónica
Franco. Tintoretto ha dejado en esta joven una de sus
obras más bellas, en la que destaca el delicado perfil y
la transparencia de las telas, obtenida con una pincelada
muy suelta, casi con manchas de color.
Sin embargo, el perfecto dibujo que sirve como base se
puede apreciar en el citado perfil y en las manos, aunque
bien es cierto que destaca más la vibrante pincelada
aplicada en el collar o en la puntilla junto a la mano derecha.
La luz empleada impacta en el pecho de la dama para destacar
sus atributos.
El valioso collar de perlas y la propia actitud de
la mujer hacen pensar que efectivamente se trate de una cortesana.
Sin duda es una imagen inolvidable, de las más bellas que se pueden
contemplar en el Museo del Prado.
Maribel Alonso Perez
07 abril 2012
Campesina barriendo el pasillo
Autor:Vincent Van Gogh
Fecha:1885
Museo:Museo Kröller Müller
Características:41 x 27 cm.
Material:Oleo sobre lienzo
Estilo:Neo-Impresionismo
El mundo campesino será la temática favorita de
Van Gogh en su periodo de Nuenen, siguiendo la
pintura de Millet que tanto había admirado durante
su estancia en la galería Goupil & Cie. La dura labor
en el campo se completa con las faenas domésticas
como observamos en este lienzo donde la mujer se
afana en barrer el pasillo de su cabaña.
Y es que Vincent pasó en estos años numeroso tiempo
con los pobres campesinos de la región, admitiéndole
éstos como uno más en sus seno. Así pudo no sólo
retratarlos sino pintar sus prácticas más cotidianas.
La figura está tremendamente esbozada, apreciándose
los largos toques de pincel, provocando un fuerte contraste
lumínico entre el primer plano y el fondo.
Los colores oscuros vuelven a dominar la composición,
resaltando el amarillo, su tonalidad favorita. La atmósfera
barroca de Rembrandt o Vermeer parece estar presente
en este trabajo, demostrando la admiración de Vincent hacia
los maestros antiguos.
Maribel Alonso Perez
07 abril 2012
Mendiga Romana
Autor: Edgar Hilaire Degas
Fecha: 1857
Museo: Colección Particular
Características: 100 x 74'9 cm.
Material: Oleo sobre lienzo
Estilo: Impresionismo
La atracción hacia la pintura italiana llevó a Degas a Roma, estancia que duraría dos años. En este tiempo realizó algunas obras en las que las protagonistas serían figuras reales que posaban en la Academia Francesa, ganándose así un pequeño sueldo. La atracción hacia la pintura de género vendría motivada por el descubrimiento de las obras de este tipo que habían hecho Velázquez, Ribera, Zurbarán y Murillo por parte de los realistas franceses, alcanzando estas obras del Barroco Español una elevada cotización. También existiría un deseo del joven pintor por mostrar una de las mujeres que vivían de la mendicidad en la Ciudad Eterna, mezclando de esta manera tradición y realismo. La figura se presenta apoyada en el quicio de una puerta, recortando su silueta sobre un fondo neutro.
En primer plano contemplamos un tazón roto, una moneda y un mendrugo de pan, elementos que inspiran lástima al espectador, igual que el triste rostro de la mujer. El colorido empleado - marrones, ocres y sienas - es un claro homenaje a los maestros españoles, interesándose el joven pintor por mostrarnos los detalles del traje y de la pañoleta de la mujer. Sin duda, será el rostro la parte más interesante de la composición, indicándonos la buena disposición de Degas hacia los retratos en estos primeros años de su producción. Siendo la pincelada relativamente suelta en algunas zonas - el mendrugo de pan o la pared - resulta significativo el excelente dibujo del que hace gala el artista, obteniendo así un perfecto volumen en la figura.
Maribel Alonso Perez
04 abril 2012
Parque del Château Noir
Autor: Paul Cézanne
Fecha: 1898 h.
Museo: Musée de l' Orangerie
Características: 92 x 73 cm
Material: Oleo sobre lienzo
Estilo: Neo-Impresionismo
En el camino de Aix a Le Tolonet había una granja llamada el Château Noir. Cézanne sintió especial admiración por este lugar e intentó comprarla pero el propietario no quiso venderla, aunque permitió al pintor trabajar en sus propiedades e incluso utilizar una de las habitaciones de la granja como taller. De este lugar salieron un buen número de obras entre las que destacan ésta que contemplamos, identificativa de los trabajos de los últimos años del siglo XIX.
Los árboles y las rocas llenan el espacio pictórico, recordando al "horror vacui" de la pintura gótica. Los contornos de los árboles están trazados con una línea oscura que sintoniza con el sintetismo de Gauguin, aunque por lo demás estamos ante una obra personal del maestro provenzal. La luz apenas llama su atención -a diferencia de Monet, preocupado por cuestiones lumínicas y atmosféricas- interesándose por recuperar los valores formales a través del color.
Las pinceladas son aplicadas de manera pausada, configurando un entramado estructural que anticipa el cubismo al desarrollarse en facetas. Las tonalidades son frías, recurriendo a los contrastes cromáticos y los colores complementarios del impresionismo. Al quedar los trabajos sin concluir, debido a la fórmula de trabajo lento a la que era tan aficionado el maestro, en algunos momentos podemos encontrar cierta tendencia a la abstracción.
Maribel Alonso Perez
03 abril 2012
Cabeza de muchacha (La despeinada)
Leonardo da Vinci,
h. 1508
Tierra oscura, ámbar verdoso y albayalde sobre tabla
• Renacimiento 24,7 cm × 21 cm
Fue Adolfo Venturi quien identificó esta tabla con el cuadro que en 1531 Ippolito Calandra propuso poner en la habitación de Margherita Paleóloga, mujer de Federico Gonzaga, y que en 1627 era descrito en el
inventarios de Gonzaga como "un cuadro en el que está pintada la cabeza de una mujer despeinada, abocetada (...) obra de Leonardo Da Vinci." Fue ofrecido en 1826 a la Academia de Bellas Artes de Parma por los herederos de Gaetano Callini, genial pintor y escultor parmense. Hubo quien sostuvo que la obra era una imitación del propio Callini.
Se trata de una pintura inconclusa, pero algunas partes del rostro están muy acabadas y hayan fácil comparación dentro de la producción vinciana. A pesar que se publicó en 1939 un estudio sobre esta obraque la certifica como autógrafa, la critica se ha interesado poco por ella. Dejando aparte de las dudas sobre su auntenticidad, se mantienen las que atañen a su conología. No está muy claro que nos hallemos ante una obra juvenil, asociable por estilo y técnica a los bocetos de la Adoración de los Reyes y de San Jerónimo, o una obra madura en la que se transparenta todo el clasicismo que Loeonardo aprende en sus viajes romanos de los primeros años del siglo XVI.
En efecto, en esa primera década del siglo. Leonardo recupera experiencias juveniles para proponer un nuevo modo de ver y poercibir la forma en un sentido más volumétrico. Enama de este rsotro esa sensaciónde ambigüedad y realismo típica de las obras de Leonardo. La posición de la cabeza, ligeramente inclinada a la derecha, muestra analogia con los estudios de peinados para la leda de pie , que lle interesaron al artista en el primer decenio del Cinquecento. En especial es concluyente la comparación con un folio, conservado en el Royal Library del Castillo de Windsor, que representa una cabeza femenina con un complicado peinado.
Maribel Alonso Perez
03 abril 2012
Tristeza
Autor: Vincent Van Gogh
Fecha: 1882
Museo: Walsall Museum
Características: 44.5 x 27 cm.
Material: Grabado
Estilo: Neo-Impresionismo
La relación entre Clasina María Hoornik - a la que el pintor llamaba Sien -
y Van Gogh se estableció en enero de 1882. Sien era una prostituta
alcohólica y embarazada, madre ya de una niña, con la que Vincent
convivió durante un tiempo, planteando a su familia su deseo de
casarse con ella, provocando el rechazo de los padres.
En estos momentos, Sien se convertirá en la modelo favorita
de Van Gogh, protagonizando también este grabado que lleva
añadida una cita de Michelet -"¿Cómo puede ser que una mujer
así esté sola y abandonada en la tierra?" -. La mujer se presenta
abatida, ocultando su rostro entre sus piernas, manifestando una
profunda tristeza que da título a la obra.
El aspecto descuidado de Sien es captado a la perfección - sus
pechos caídos, su estómago abultado, su cabello desarreglado
- por un trazo seguro y firme que se manifestará a lo largo de
toda su vida, aunque Van Gogh prefiera como instrumento el
color a la línea para elaborar sus trabajos. La relación con Sien
finalizó casi un año después, cuando el holandés reconoce que
la carrera de artista es incompatible con la vida familiar.
Desde ese momento, nunca convivirá con nadie más, excepto
el periodo de Nuenen que habita en la casa familiar.
Maribel Alonso Perez
02 abril 2102