Oleo sobre lienzo 1865


Firmado y fechado: JC Horsley 1865 (centro, sobre el mantel).

Una joven sostiene una carta de San Valentín en la mano. Su cabeza, enmarcada por una magnífica cascada de cabello, se echó hacia atrás a medida que compara su imagen en el espejo sobre la mesa con las cualidades atribuidas al parecer, a ella por su admirador en la carta.

El público victoriano admiraba mucho la naturaleza romántica de esta pintura.
John Horsley Callcott era un expositor principal en la Real Academia. Fue especialmente conocida por sus escenas de Shakespeare y otros poetas.

Esta es una versión de la pintura exhibida por Horsley en la exposición 1863 de la Real Academia. Existen muchas versiones, hay una en la Galería de Arte de Wolverhampton y también uno en piedras de toque, Rochdale (Galería de Arte de Rochdale).
Presentado a los Walker Art Gallery colecciones de George Audley en 1925.



Detalle de la firma sobre el mantel

John Callcott Horsley fue un pintor londinense del siglo XIX, no demasiado conocido en el resto de Europa debido tal vez a su no excesiva producción, entre la que destaca la decoración mural que realizó en la Casas del Parlamento de Londres en 1844 así como la decoración interior del Westminster Hall.

Por lo que realmente se conoce a Horsley es por haber diseñado la primera tarjeta de felicitación navideña ("christma") por encargo de un tal Henry Cole, un funcionario inglés con una gran visión comercial.

En este cuadro, Horsley pinta a una bella y aristocrática joven, vestida con un camisón de seda y sosteniendo una carta con una de sus manos mientras se mira entre orgullosa y altiva en un espejo que descansa sobre un tocador en el que también está su adornada bata en terciopelo rojo.

Sobre su regazo, un perrillo juguetea y destroza las cartas de amor que se supone le acaba de entregar su enamorado el día de San Valentin a través de la doncella o ama de llaves.

Es evidente que el enamorado o enamorados, ya que son varias las cartas que aparecen en el cuadro, no tienen mucho que hacer a juzgar por esa sonrisa displicente y el tratamiento cruel al que las cartas son sometidas.

Una mala mañana en el día de San Valentín, para aquel o aquellos que esperaban ser correspondidos.

Este cuadro, pintado en 1865, se conserva en la Walker Art Gallery de Liverpool.



Maribel Alonso Perez
11 julio 2012